El número de septiembre de la Revista Montes ya está en la calle, y ahí andamos nosotros, en la sección que repasa la actualidad del sector forestal. Una nota breve sobre ALIDA y una publicidad de nuestros 30 años dedicados a la ingeniería forestal en Madrid.
Es un texto breve, sobrio, casi austero, y sin grandes fotografías ni maquetación de revista de kiosco, y pero esa sencillez tiene su explicación: la publicación lleva siglo y medio contando lo que de verdad importa en el sector forestal, y a estas alturas ya no necesita adornos para que se le tome en serio.
La revista lleva siglo y medio publicándose sin parar
Revista Montes nació en 1868 como Revista Forestal Económica y Agrícola, de la mano de la Asociación de Ingenieros de Montes. Con el tiempo cambió de nombre varias veces: en 1945 pasó a llamarse Montes: Publicación de los Ingenieros de Montes, en 1984 se convirtió en Montes: Revista de Ámbito Forestal, y no fue hasta 2015 cuando adoptó el nombre que tiene hoy revista Montes. Actualmente la edita el Colegio Oficial de Ingenieros de Montes junto a la propia asociación fundadora. Por cierto, Alicia de la fuente Lopez fue subdirectora de la revista entre 2003 y 2013, así que a ella todavía se le escapa el nombre completo anterior de vez en cuando. Además de tenerle mucho cariño, esta revista nos es muy útil profesionalmente, pues consultamos a veces temas que nos surgen en el día a día, ya que está disponible al público con un buscador de artículos. Alicia fue copartícipe de la digitalización de la revista completa desde 1868.
Con ese recorrido a sus espaldas, es una de las publicaciones técnicas forestales más veteranas de España, y una referencia casi obligada para quien se dedique a la gestión forestal, la restauración de ecosistemas o la conservación del medio natural. Puedes consultar este número completo, con todo su índice de contenidos, en la web oficial de Revista Montes, así como usar gratuitamente el buscador de artículos. Además, nunca ha dejado de publicarse, algo de lo que pocas revistas técnicas pueden presumir.

Este número está dedicado, en buena parte, a san Francisco de Asís, con motivo de los 800 años de su muerte (1226-2026). Y no es una elección cualquiera: san Francisco es el patrón de las profesiones forestales en España. O sea que, compartimos patrón con toda la revista.
Entre tanto árbol, tanto río y tanto informe técnico, no está de más tener a un santo velando por nosotros. ☺️
Y, aprovechando que cumplimos 30 años de empresa en 2026, hemos puesto en la revista una publicidad de ALIDA, con un cómic del socio David Martinez Muñoz de una persona silbando, y una frase de desarrollo personal que dice: “SILBO para conectar conmigo, con el otro y con la Naturaleza”, siendo el SILBO el símbolo de la cuarta Morada de Santa Teresa de Jesús, frase que fluye como una gota de agua por una hoja verde de nuestro logo. ¿Y, por qué SILBO? Porque además estamos regalando por nuestro 30 aniversario, un SILBATO para llevar al monte, de color verde, fluorescente, extra plano y ¡hecho con impresora 3D en el despacho!
El resto de la revista también merece un vistazo
La sección «Fue noticia», donde aparece ALIDA, reúne otras historias del sector que vale la pena conocer. Se habla del I Congreso Internacional de Digitalización Forestal, celebrado en Burgos, donde se debatió sobre drones, sensores e inteligencia artificial aplicados al monitoreo de masas forestales. También hay espacio para el XXIII Congreso ESPARC 2026, centrado en la gestión de espacios naturales protegidos, y para los Premios CIREM, que reconocen proyectos de restauración minera.
Más allá de esa sección, el número incluye una entrevista a Mercedes Guijarro Guzmán, presidenta de la Sociedad Española de Ciencias Forestales, y un artículo sobre la primera declaración de nivel 3 por incendios en España, centrado en el papel de la ciencia en la prevención. Dos lecturas que conectan directamente con nuestro trabajo diario: la prevención necesita tecnología, y la gestión forestal necesita datos y acción, no solo buena voluntad.
Treinta años después de aquellos primeros jardines seguimos creciendo de la misma manera que entonces: acompañar cada proyecto con rigor técnico y algo de sentido del humor. Si tienes entre manos un proyecto de ingeniería forestal en Madrid —una restauración de ríos, un estudio de impacto ambiental o la gestión de un monte—, cuéntanos qué necesitas y te respondemos en un máximo de 48 horas.
